a ultraderecha ya avisó desde el inicio de las negociaciones de que tutelaría desde Madrid todos los pactos y todos los está encauzando con las mismas condiciones. Votos a cambio de -primero- vicealcaldías y de dirigir las políticas de familia y las de seguridad ciudadana.
Y el Partido Popular, de momento, a dos días de que termine el plazo, ya las ha aceptado en una decena de municipios. Pero quedan más de 100. Y todas estas negociaciones se producen en paralelo a otras, las que definirán el mapa autonómico.