En "mi época" (abuelo cebolleta) mandaban a un policía municipal a entrevistarse con los vecinos y comprobar la vivienda para verificar la convivencia, sólo faltaba que se metieran en la cama. Te empujaban al matrimonio (aunque fuera civil) para evitarte estos marrones y asegurar derechos desde el minuto cero.
Nunca ha habido verdadero interés en que las parejas de hecho se equipararán realmente al matrimonio. La iglesia y sus acólitos siguen teniendo un peso brutal en esta sociedad de carcas.