Recuerdo allá en los ochenta que gran parte de mis amigos pertenecían o se movían en el entorno de hermandades y otros grupos con conexiones religiosas "light". Unos entraban, otros salían, pero orbitabas alrededor de aquello sin que te rechinara demasiado. Había cierto ambiente de tolerancia por ambas partes e incluso te podías permitir participar en algunas actividades a las que eras invitado. Supongo que muchos de esos chavales permanecieron relacionados con ese mundillo y lo siguen estando hoy.
Pero por lo que tengo visto, por lo menos en el pueblo, eso hoy sería imposible. Las hermandades están por completo tomadas por la derecha y la ultraderecha, y se han convertido en sociedades herméticas donde debes asumir el pack ideológico para participar en ellas.
No es que me moleste. En realidad me alegro, porque considero que aquellas asociaciones de tipo religioso eran la tabla de salvación de la Iglesia, que ahora mismo está perdiendo su cantera generacional a medida que se radicalizan.
@Shaim82 Un baño, claro, un paño en la freidora no es recomendable.
@Shaim82 Aunque si se les pega un paño en la freidora también quedan muy bien.
@Shaim82 No que son de paquete, para hacer a la plancha.
@durru@mastodon.social @Shaim82 De ahí lo de que sean dos, y no media docena.
@Shaim82 Zarshisha de lah gorda.
@francistein Con ketchup Heinz, mostaza dulce y pan, claro.
@SolamenteItan@mastodon.online https://qoto.org/@hispa/106856474454589581
@giorgiograppa@mastodont.cat Pues no. En realidad el cambio del inicio del año es muy anterior a Julio César, quien por cierto sí contribuyó a poner orden en el carajal del calendario tradicional romano, que era lunar, con los inconvenientes que suponía. El calendario juliano ya era solar, y a pesar de las correcciones, se guiaba por el sol, mucho más preciso a la hora de calcular las estaciones.
Como octubre, ese mes que tiene nombre de ocho pero que es el diez. O noviembre, que tiene nombre de nueve pero es el once. O diciem*lo atrapan con una red y se lo llevan*
Efectivamente, ahora que ya ha llegado el ventilador, la temperatura se ha quedado en unos mucho más agradables 51ºC.
«Yo preferiría, con mucho, ser feliz a tener razón».
Douglas Adams
Se sobreentiende en todos mis escritos el animus iocandi, por lo que pueda pasar.
Sevilla tiene un calor especial...
Cuenta de respaldo.
Cuenta principal cuando hay furbo en España.