Lo más curioso de todo esto es que si buscas lo bastante, en todas las épocas encuentras críticas a este tipo cosas, de forma más velada o más explícita, pero las hay.
Ahí está "El sí de las niñas", Mulán, y muchas otras.
Otro detalle curioso es cómo las obras que se vuelven atemporales suelen ser las que menos pecan de los males de su época. Con frecuencia, cuando ojeo una obra antigua olvidadísima me encuentro con aspectos totalmente infumables desde el punto de vista moderno, por ser ferozmente clasistas, machistas, racistas o similar, hasta el punto de que realmente no se te caen por cuestiones éticas; se te caen porque son ridículas. Un ejemplo claro sería el famoso "Tintín en el Congo". Si no fuera por las historias posteriores, nadie lo recordaría.
Otro tema es que hay que tener cuidad con estas cosas, no es plan de caer en el absurdo de los estadounidenses censurando Las aventuras de Huckleberry Finn por racista al usar la palabra "nigger" cuando es probablemente la obra más antirracista y anticlasista de su época... Y casi diría que de la nuestra.