Viendo el discurso de Trump en Davos, resulta increíble la obsesión del tipo con la energía eólica. Las otras alternativas ni las menciona. Repite una y otra vez que es una energía deficitaria (obviamente, es justo al revés).
El colmo del delirio es cuando dice que China vende una burrada de molinos a Europa, pero no tienen una sola granja eólica en todo el país. Y eso es porque, dice, los chinos son muy listos y están timándonos a los europeos.
Obviamente, ese "timo" sólo existe en su imaginación. Los chinos no sólo tienen granjas eólicas, sino que son líderes mundiales en la eólica, y están creando nueva granjas a un ritmo realmente endiablado; sólo en un mes crean suficientes como para abastecer a un país mediano.
A veces pienso que a Trump y a los suyos los mandaron aquí de bebés en un cohete desde el planeta Bizarro, ese donde todo es exactamente al revés que en el planeta Tierra.
Explicaría tantas cosas.