Si es que cuando a la gente le da por hacer arte y ensayo se ponen pesadísimos.
Últimamente se ha puesto de moda hacer miniseries de 8 capítulos para contar historias que se podían contar en 4 capítulos, y películas de dos horas para contar historias que requerirían al menos 4.
Es como si pensaran las historias sin saber si las van a rodar como serie o como película.
Y así acabamos con series lentas de narices y películas en las que pasan mil cosas sin apenas desarrollo.
De locos.