Tengo la firme creencia de que el periodismo irresponsable, inculto y amarillista, que busca más la atención que la honestidad de la información, ese periodismo que mancilla completamente los supuestos principios de su oficio, tiene una gran parte de responsabilidad en el surgimiento de una población ignorante científicamente (como ellos mismos), así como en el aumento de la población conspiranoica. (1/7)
Lo estamos viendo estos días con el temporal en Andalucía. Los informativos se limitan a la pornografía emocional: imágenes impactantes y reporteros empapados, pero cero explicaciones técnicas. Apenas escucho hablar en los medios de la gestión de riesgo de desastres, una disciplina vital que salva vidas. En lugar de educar sobre prevención y protocolos, prefieren el espectáculo del caos. (3/7)
Este ruido es un obstáculo real. Si la sociedad es inculta científicamente, sus políticos también lo son. El resultado es una administración pública incapaz de tomar decisiones racionales basadas en datos, que ignora la evidencia hasta que el agua les llega al cuello, como ocurrió con la DANA de Valencia en 2024. (5/7)
Necesitamos autoridades responsables que entiendan la ciencia para garantizar que todas las personas tengan una vida mejor y más segura, incluso cuando ocurren desgracias naturales.
Esa misma falta de cultura científica permite vergüenzas como la que acabamos de conocer: un equipo científico español logra curar el cáncer de páncreas en ratones —un hito increíble— y, en lugar de recibir financiación incondicional, tienen que mendigar recursos. (6/7)
Gran parte del problema es que la inmensa mayoría de los periodistas no tienen el más mínimo rastro de formación científica, en un mundo que cada vez es más difícil de entender sin esa formación.
Personalmente, cada vez que veo cómo preguntan a gente por la calle, sólo veo relleno y manipulación. Incluso aunque fueran respuestas espontáneas de gente escogida al azar (que no lo son), la muestra estadística es tan ridícula que sólo un ignorante podría pensar que esos testimonios tienen algún valor maś allá de lo que uno mismo puede conseguir yéndose a un bar y escuchando a la gente.
Y cuando veo a reporteros metiéndose en charcos, veo explotación laboral con riesgo físico para el trabajador, con un nulo valor informativo o social. Francamente, si el reportero estuviera en una habitación de hotel con una ventana bien cerrada detrás, yo estaría igualmente bien informado. Pero no, el mono de feria tiene que pillarse una pulmonía porque patatas.
Siendo justos, la culpa no es tanto de los propios periodistas como de sus jefes.
Si te obligan a escribir 3 artículos al día, difícilmente vas a poder hacerlo bien. Y si te mandan a mojarte, te mojas. Para más inri, ahora les aprietan más, por aquello de que usando la IA pueden escribir muchos más artículos, y de peor calidad, en menos tiempo.
Y luego se quejarán de que los jóvenes cada vez consumen menos prensa convencional.
@jgg Sí, he escuchado a periodistas decir que no pueden hacer otra cosa, que los que mandan son los de arriba. En fin. Capitalismo, yuju, qué bien.
@jgg No tienen formación científica… ni interés por comprender el mundo en el que viven. Interés por respetar los ideales del periodismo, tampoco.
Totalmente de acuerdo con tu comentario.