Bueno, no sólo es eso, que en Madrid Cercanías funciona bastante mejor.
Sin ser la leche, con sus retrasitos veces y sus indicadores apagados. Pero es más o menos fiable.
Arreglar Rodalies llevaría por lo menos una década, ni de coña lo van a resolver en lo que queda de legislatura.
Ojalá que no, pero, viendo cómo funcionan estas cosas, no me sorprendería que el efecto de todo esto fuera que la mitad de los catalanes se pasarán a Alianza Catalana, la mitad de los que no a Vox/SALF, y acabemos viendo El Procés 2.0: Ahora con hostias.
Y los trenes seguirán yendo de fatal en peor.
Pero ya dará igual.