Las autoridades francesas afirman que BlackCore, una empresa israelí que se dedica a "dar forma a narrativas" ha estado manipulando las redes sociales para perjudicar electoralmente a partidos propalestinos (y, ¿casualidad? de izquierdas) en Francia, Escocia, Nueva York y varios sitios más.
Y lo peor es que fijo que no es la única.
¿Puede haber algo más antidemocrático que una empresa privada cuyo objetivo fundamental es manipular elecciones?
Aún es más, a estas alturas ya sabemos que no son vendehumos, y que con el uso de la IA se están volviendo tremendamente efectivas.
Y siempre tiran en la misma dirección.