En Asturias tenemos, como en muchas otras regiones, una variedad lingüística que afecta, queramos o no, a nuestra forma de ser. El lenguaje está pegado a nuestra vida, a nuestra cultura, y presente en todos los actos y consecuencias que conforman nuestra existencia dentro de un territorio. Por supuesto, como en tantas otras lenguas, no somos ajenos al fenómeno de los “falsos amigos”. Y hoy me gustaría hablar de uno de mis favoritos.
La palabra “repunante”, así escrita, perdiendo esa g tan agresiva que venía en medio del vagón, se usa mucho en la sociedad asturiana. A pesar de que nuestra lengua no es mayoritaria, y que todavía queda mucho por andar para recuperarnos del maltrato y persecución que sufrió a manos de aquellos que odian la diversidad, esta palabra es bastante utilizada a día de hoy.
Su significado, sin embargo, no es tan despectivo como el de su versión castellana, donde goza de sinónimos como repulsivo, asqueroso, nauseabundo, inmundo, desagradable, hediondo, infecto, pútrido o mugriento (los que pone la RAE). Todo muy bonito, ya ven.
En Asturias usamos la palabra “repunante” para describir a alguien tiquismiquis o pejiguero. Pero, y he aquí lo más importante, en un contexto mucho más familiar y cariñoso. ¿No te gusta la comida que preparé? Ay, qué repunante yes. ¿Cómo que no quieres ir al cine a ver la última de Joachim Trier porque no es de risa? Tas fechu un repunantin.
Los asturianos usamos mucho esta expresión, así que no es raro oírla en cualquier rincón de esta tierra, tanto por gente que habla asturiano como los que no. Una dato simpático, la palabra se define en base al verbo repunar de la siguiente forma (según el Diccionario de la Llingua Asturiana):
repunante: ax. Que repuna. 2 Que-y repuna too [una persona].
repunar: v. Producir sensación de refugu [una cosa, una persona]. Repúname lo dulce. 2 Sentir una sensación de refugu por [una cosa], por [una persona]. Repuné les fabes.
¿Qué tiene esto de curioso? Que el verbo repunar se puede usar de forma activa (yo repuno) como pasiva/reflexiva (me repuna). Que me perdonen los filólogos que no sé si se dice así, pero creo que se me entiende. ¿No es bonito?
Hoy me dio por escribir sobre esta palabra porque ayer le estaba explicando a un compañero de trabajo de fuera de Asturias cómo evolucionaba mi lesión de espalda. En un momento dado, la comparé con un dolor de muelas. No suelen ser muy graves, pero ambos interfieren en tu vida diaria y te agrian el carácter. En concreto, le dije que me había vuelto todavía más “repunante”. Su cara fue un poema.
Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org
@tecnijota @keyeoh@escritura.social No lo conocía pero, a partir de ahora, forma parte de mi lista de favoritos.
Identificado 100% con el xabalín. :)