Cincuenta añazos me caen hoy.
Se me acabó la adolescencia.
No tengo pegatina para acceder a la Zona de Bajas Emisiones porque soy vehículo ya desfasado.
Los médicos ya me hacen pruebas porque "ya sabes, a tu edad..".
El urólogo ya se ha tomado demasiadas confianzas conmigo.
Mis hijos ya pueden votar y no necesitan que los lleve al baño.
Voy al podólogo a limar asperezas.
Voy sintiendo la llamada, la voz que desde Benidorm, me susurra al oído: "Pajaritos por aquí, pajaritos por allá".
Ayer estuve mirando una obra.
Le grito a la tele (sobre todo si sale Trump o cualquiera de Vox).
Pero...
...todavía no me intento colar en la panadería.
No todo está perdido.