Ignaz Semmelweis fue un obstetra austríaco al quien se le deben literalmente decenas de millones de vidas. Comenzó a trabajar en el Hospital General de Viena en 1846 a los 24 años, donde notó una asimetría extraña entre las dos maternidades del hospital.
En una de ellas la mortalidad materna posparto ascendía al 20%, mientras que en la otra apenas llegaba al 5%. Incluso las madres que elegían parir en su casa o en la calle tenían una mortalidad menor al 20%.
Semmelweis se obsesionó con el problema, y elaboró una lista de hipótesis que testeo una por una. La maternidad mas mortal estaba atendida por doctores, mientras que la menos peligrosa era atendida por comadronas. Semmelweis convenció a los doctores de usar las técnicas de las comadronas, pero nada cambió. Incluso modificó la puerta por la que entraba el cura que iba a dar la extremaunción a las moribundas, creyendo que el terror inducido por la sotana final podría ser la causa de la diferencia, pero tampoco tuvo éxito.
La clave la encontró en un hecho trágico: uno de sus colegas médicos murió, poco después de haberse cortado con un bisturí con el que estaba haciendo una autopsia, en la sala de autopsias que estaba en la maternidad más mortal.
Semmelweis indicó a los doctores que debían lavarse las manos luego de las autopsias y antes de los partos, con una solución de cloro. Inmediatamente la tasa de mortalidad cayó al 2%, y unos meses después era menor al 0.5%.
En lugar de ser aclamado por la comunidad médica, Semmelweis fue despreciado por una cofradía que no quería aceptar que eran sus prácticas las que conducían a las muertes maternas. De hecho, fue despedido del hospital, y se transformó en un paria en la comunidad obstétrica, a pesar de casi eliminar las muertes maternas en los otros dos hospitales en los que trabajó. La depresión resultante terminó con una internación forzosa en un manicomio, donde murió dos semanas después como consecuencia de una terrible golpiza. Tenía 47 años.
Ignaz Semmelweis es un héroe moral e intelectual. Encontró una conexión entre causa y efecto y la sostuvo toda la vida, en contra de su propia conveniencia y sólo porque era la verdad. Gracias a su trabajo, millones de madres han vivido para ver crecer a sus hijos. Ojalá hubiera muchos más como él.
@casdeiro la información viene de dos fuentes diferentes (Vsauce2 y Thougthy2), dice que fue golpeado la noche de su internación y falleció dos semanas después, a causa de una infección debida a una herida generada en esa golpiza.
@dyvulgativa En cuanto a las causas de su internamiento y su muerte, la Wikipedia cuenta algo un poco más complejo, sin certezas claras de las causas, y no menciona ninguna "golpiza" (en inglés dice "struggle" aunque en castellano se mencionen "palizas", sin referir fuente): https://en.wikipedia.org/wiki/Ignaz_Semmelweis#Breakdown_and_death