Me vi ayer la última del Capitán América. (Spoilers)
Un fiel reflejo de los tiempos que vivimos: cualquier tipo de denuncia o reivindicación de derechos ha sido limado hasta ser irreconocible.
El Capitán América fue creado para luchar contra el fascismo, y ha sido usado a lo largo de décadas para luchar contra todas sus formas, incluídos los tejemanejes de Nixon y las políticas de Reagan, tanto como las demandas editoriales lo permitían. Y cuando algún guionista ha intentado torcerlo y convertirlo en cazacomunistas o imperialismos varios, ha hundido sus ventas.
Y esta película en concreto fue planteada como una reivindicación de las minorías frente al stablishment (prota afroamericano, compi hispano, malo rancio general de la vieja escuela), pero el cambio de clima político y los reshoots la han hecho indectectable todo eso.
Que ya no íbamos bien en la primera película (casi parece que le estuviera haciendo un favor a Hitler acabando con Cráneo Rojo), y que en este género no es costumbre ir a deguello con estas cosas, pero esto es bochornoso.
Ojo, que en esto algo ganamos: en principio, la idea es que hiciera equipo con Sabra, el personaje patriótico israelí agente del Mossad; pero tras empezar lo de Gaza, se echaron atrás. Lo han dejado en que es de origen israelí, trabaja para EE.UU., y reparte hostias.
La película en sí no está mal, pero es una peli de bajo presupuesto y debería haber sido la segunda temporada de la serie de Disney+.