Es interesante ver como todos los partidos nacionalistas (sean de derechas o de izquierdas) condenan de la forma más clara posible lo de Venezuela.
También es lógico; un contexto en el que un país como Venezuela no es capaz de mantener su independencia no anima a independizarse. Todo lo contrario.
Las únicas excepciones son Vox y su sombra, los primeros porque de puro hipócritas prefieren ver a su patria sometida a un pirado extranjero que detesta todo lo que huele a español, y los segundos porque ya no saben ni lo que piensan.