Voy por la mitad de "El mundo perdido". La verdad, es más larga y aburrida que la primera novela, menos clara en lo que está contando, con menos chispa en general.
Y sobre todo, se le notan más las limitaciones a Crichton cuando escribe a científicos. Igual su éxito radica en que realmente no tiene nivel para poner palabras correctas en la boca de científicos ficticios, sólo jerga verosimil, pero las bocachancladas que hace decir al pobre Ian Malcolm ... oof.
Hijodeputa, no me sueltes que Darwin postuló la evolución sin proponer cómo sucedía. Te me lees el origen de las especies y aprendes por qué es un libro tan revolucionario.
Siendo justos, su argumento era que teniendo en cuenta el impacto económico y social que implicaría renunciar a los combustibles fósiles, le parecía prematuro anunciarlo como algo real con la poca evidencia que había entonces. Se corría el riesgo de equivocarse y arruinar la credibilidad de la ciencia.
Y tenía razón que la evidencia era justita entonces, y podía ser que cambiaran las tornas.
Pero como se murió poco después, nunca sabremos si al cabo de cinco años hubiera cambiado de tercio y se hubiera convertido en un campeón de las energías alternativas o se hubiera revelado como un gilipollas (porque, a diferencia del típico negacionista, este tenía información de sobra).
También es cierto que, con la información que había entonces, e incluso ignorando el cambio climático, lo de renunciar a los combustibles fósiles seguía siendo una excelente idea. En fin.
Parte importante del problema es que, por mucho que se documentara y hablara con científicos, él no lo era y hablaba de esos temas con una seguridad que ni los científicos tienen, principalmente porque los científicos son los que más conscientes son de los límites de lo que saben.