Javier Ruiz, un tipo al que respetaba por su labor periodística y su defensa de temas de izquierdas, ha demostrado que es el enésimo jefe gilipollas que se cree que todo se resuelve soltando broncas.
Si tu forma de resolver los fallos en tu equipo es soltarle una bronca al responsable, exigir resultados, y decir a gritos "¡Esto no puede ser!", eres un incompetente como jefe y un pésimo líder. Sin excepciones. Y ya no digamos si encima lo ventilas hacia fuera.
Cuando hay problemas, un verdadero líder se reune con los implicados, escucha, llega con ellos a un diagnóstico, y con ellos toma medidas para que no vuelva a ocurrir.
En el caso de Ruiz, quién sabe qué habrá pasado; puede ser que fallara su proveedor de telecomunicaciones, que tengan algún harware que falla, que su software sea deficiente, errores humanos, que utilicen algún software que sus invitados no conocen o les es lioso... Ninguno de esos problemas se resuelve quejándose ante todo el país de que están fallando cosas.
Si como jefe te ves rodeado de incompetentes, el primero que es un incompetente eres tú.
Eres tú quien selecciona al personal, quien debe formarlo, quien debe organizarlo. Si el equipo falla, el primero que ha fallado eres tú.
Y lo demás son cuentos.
Ventilarlo encima públicamente es de gilipollas integrales; al único que ha puesto en evidencia ha sido a él mismo.