Para los que siempre dicen que votar no vale para nada, y para los amantes de las carreras trepidantes en las que se decide todo en el último segundo: echad un vistazo al recuento electoral en el Perú.
En este momento, la diferencia entre ambos candidatos es de un 0'06%.
No es errata: menos de un uno por mil.
En el Perú sí que saben cómo polarizar.
Esta gráfica lo dice todo. Aparentemente, queda por contar el voto exterior, y por lo visto es mayoritariamente fujimorista.
Ya hay gente hablando de pucherazo.
Por lo visto, el margen de error del recuento es de casi un 2%, lo que implica que ni nadie sabe quién ha ganado, ni se va a saber, salvo que la diferencia se dispare de golpe. Cosa bastante improbable.
A estas alturas, el recuento es como tirar una moneda al aire.
Probablemente lo mejor para el país sería que ambos llegaran a un acuerdo para repartirse el poder; cosa que, a pesar de mi abismal ignorancia sobre la política peruana, se me antoja muy improbable.
Parece que Sánchez sigue aumentando su ventaja, milésima a milésima.
Pero aún puede pasar de todo.