Una de las cosas que más me sorprenden cuando veo datos sobre las opiniones de la gente sobre la inmigración desglosados es el hecho de que el mayor rechazo a la inmigración ocurre invariablemente en las áreas rurales, es decir, en las menos pobladas, que son precisamente las que menos inmigración tienen, y las que típicamente están más despobladas y, por tanto, más se pueden beneficiar de ella.
Probablemente sea una mezcla de temor a lo desconocido y pura aversión al cambio; a fin de cuentas, en las áreas urbanas todo está cambiando todo el rato. Aparte, el flujo de gente del campo a la ciudad probablemente tenga un importante sesgo: el que es averso a los cambios, o teme lo desconocido, se queda en el pueblo, mientras a quien le gustan, se va a la ciudad.
Posiblemente otro factor sea que en muchos pueblos los inmigrantes que ven son típicamente temporeros con los que tienen poca o ninguna relación, y con los que en ocasiones pueden surgir conflictos. Como toda la vida, pero antes eran de otro pueblo, y ahora son de otro país, haciendo más fácil establecer distinciones.
A pesar de todo, resulta realmente triste que hay gente que prefiera ver desaparecer su pueblo antes que verlo lleno de "extranjeros".
En esto me acuerdo de Arsacio, el personaje de la serie El Pueblo, que ya en el primer capítulo recibía a sus nuevos vecinos procedentes de la ciudad (todos españoles de pura cepa, ojo) escopeta en ristre. Amaba tanto a su pueblo que prefería verlo desaparecer antes que lleno de gente rara "de fuera".