Esto de aquí es la cimentación (zapata) de una turbina eólica antes de ser colada con concreto, y lleva una cantidad enorme de acero… por una razón muy clara:
• ⚙️ No solo soporta el peso de la torre, la góndola, el generador y las palas (que pueden sumar cientos de toneladas).
• 🌬️ Debe resistir enormes fuerzas dinámicas del viento, que generan empujes laterales, vibraciones y momentos de volteo.
• 🔄 La turbina no está “quieta”: gira, frena, cambia de carga y transmite esfuerzos cíclicos al suelo durante décadas.
• 🧱 Por eso la zapata suele ser un bloque masivo de concreto armado, con decenas de toneladas de acero dispuestas en anillos y mallas radiales.
📌 En muchas turbinas terrestres, la cimentación puede pesar 1,000 a 2,000 toneladas de concreto y contener 40–70 toneladas de acero, dependiendo del terreno y del tamaño de la máquina.
🔩 Preciosa ingeniería estructural que evita que una torre de más de 100 metros termine vencida por el viento.
#Ingeniería #Estructuras #EnergíaEólica #Aerogenerador #EnergíasRenovables #Cimentación #Energía #Sostenibilidad #Construcciones
¿Alguien más conocía esta fascinante propiedad de la miel?
🍯 La idea de que la miel no caduca no es un mito moderno, sino un hecho respaldado por la ciencia y por la arqueología. En excavaciones realizadas en tumbas del Antiguo Egipto, los investigadores encontraron vasijas con miel de más de 3.000 años de antigüedad que, sorprendentemente, seguían siendo aptas para el consumo desde el punto de vista microbiológico.
Este fenómeno se explica por las propiedades únicas de la miel. Su bajísimo contenido de agua impide el crecimiento de bacterias y hongos, mientras que su altísima concentración de azúcares crea un entorno donde los microorganismos no pueden sobrevivir. A esto se suma su acidez natural y la presencia de peróxido de hidrógeno, producido por enzimas que las abejas incorporan durante su elaboración. En conjunto, estas características convierten a la miel en un alimento prácticamente incorruptible.
Con el paso del tiempo, la miel puede cristalizarse, oscurecerse o volverse más espesa, pero estos cambios no significan que esté dañada. De hecho, al calentarla suavemente, puede recuperar su textura original.
Así, la miel se mantiene como una rareza en el mundo de los alimentos: un producto natural capaz de resistir siglos, e incluso milenios, sin estropearse cuando se conserva adecuadamente.
📚 Fuente:
- "The Science Behind Honey’s Eternal Shelf Life", Smithsonian Magazine white, por: Natasha Geiling
#Miel #Ciencia #Arqueología #Curiosidades #Alimentos #Historia #Egipto #Honey #Science #Archaeology #DidYouKnow
Otoño de 1905. Susan Quinn, de 17 años, bajó del tren en Miles City, Montana, con el corazón lleno de ilusiones y una maleta ligera. Había viajado miles de kilómetros desde Kilkeel, Irlanda, para casarse con Daniel Haughian, su amigo de la infancia. Él le había prometido una vida nueva: "Tenemos tierra. Tenemos un hogar".
Pero cuando el carro de madera se detuvo tras un día entero de viaje hacia el norte, Susan se dio cuenta de que había cometido un error terrible.
El hogar prometido era una cabaña de troncos aislada en la base de una montaña, sin vecinos en kilómetros a la redonda. La "comida" eran latas de frijoles y tocino. Y la "tierra" era un desierto de praderas vacías que se extendía hasta el infinito. Susan miró ese paisaje desolado y comprendió que estaba sola, lejos de todo lo que conocía, y esa sería su vida ahora.
Podría haberse pasado los siguientes años llorando o exigiendo para volver a casa. En cambio, hizo algo que definiría su destino, comprendiendo todo su alrededor.
Mientras criaba a sus hijos en esa soledad, Susan aprendió dónde estaban los manantiales de agua eternos. Vio qué vecinos prosperaban y cuáles se rendían ante el clima adverso y entendió una verdad fundamental que incluso su esposo pasaba por alto, y es que en Montana, los edificios no valen nada, pero la tierra lo es todo.
Daniel, su esposo murió repentinamente, dejándola viuda a los 44 años, con diez hijos y justo en el inicio de la Gran Depresión. El pueblo entero de Miles City esperaba verla vender todo y regresar a Irlanda, como "debía" hacer una viuda sensata.
Susan tenía otros planes. Entró en la oficina del banquero local y, en lugar de pedir ayuda para liquidar, pidió un préstamo para expandirse. El banquero casi se ríe. ¿Una viuda comprando más tierra en medio de la crisis económica más grande de la historia?
Susan le respondió con una frase que pasaría a la historia de la familia: "La tierra no muere en una sequía. El ganado sí. Pero si eres dueño de la tierra y del agua, siempre puedes conseguir más ganado".
Con estas palabras, consiguió el préstamo. Y pagó cada centavo. Mientras otros rancheros perdían sus imperios, Susan construía el suyo sobre las ruinas de la depresión, comprando reclamos abandonados y ranchos fallidos. Trabajaba dieciocho horas al día y enseñó a sus cinco hijas contabilidad y gestión de tierras, no solo a ser "buenas esposas".
En la década de 1940, la vida volvió a golpearla. Sus cinco hijos varones se alistaron para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Todos se fueron al mismo tiempo. Susan, ya en sus cincuenta años, se quedó sola al mando de una operación masiva. Los hombres del pueblo esperaban que colapsara bajo el peso del trabajo.
No lo hizo. Cuando sus hijos regresaron vivos de la guerra, encontraron el rancho más fuerte que nunca.
Para 1952, la revista Collier's envió un reportero para conocer a esta leyenda. La llamaron "La Reina del Ganado de Montana". Susan controlaba más de 240,000 acres (casi 1,000 kilómetros cuadrados). Para ponerlo en perspectiva, su rancho ya era más grande que la ciudad de Nueva York.
Susan falleció en 1972 a los 84 años, millonaria y respetada, pero su mayor orgullo no fue el dinero, sino que su familia nunca vendió la tierra.
Hoy, cerca de Custer Creek, hay una pequeña estación de tren llamada "Susan". Es un monumento modesto para la chica de 17 años que llegó con nada, miró el horizonte vacío y decidió que algún día todo eso sería suyo.
Historia basada en la biografía real de Susan Quinn Haughian. Los datos de superficie (acres) corresponden a los registros históricos de su propiedad en su apogeo.
#Historias #Vida #UniversoSorprendente #Mujeres #Emprendimientos
CONSTRUYÓ UNA NAVE ESPACIAL Y LUEGO DESAPARECIÓ PARA SIEMPRE…
En 1980, un joven canadiense llamado Granger Taylor desapareció sin dejar rastro. Tenía 32 años, era un genio autodidacta de la mecánica y la electrónica, y vivía de forma aislada en la isla de Vancouver, en Canadá. Su #historia no es solo una desaparición: es uno de los casos más inquietantes jamás documentados.
Granger no había ido a la #universidad ni tenía estudios formales, pero desde niño desmontaba radios, motores y televisores con una facilidad que sorprendía a todos. Construyó vehículos, reparó equipos complejos y, con piezas recicladas, levantó algo que parecía sacado de una #película de #CienciaFicción: una nave espacial metálica, instalada en el patio de la casa de sus padres. No era un adorno. Tenía paneles, cableado, asientos y un interior cuidadosamente diseñado. Para él, era real.
Con el paso de los años, Granger comenzó a hablar abiertamente de ovnis, comunicaciones con seres no humanos y viajes interplanetarios. Decía recibir mensajes. Aseguraba que no estaba solo. Sus vecinos lo consideraban excéntrico, pero inofensivo. Nadie imaginó lo que ocurriría después.
El 29 de noviembre de 1980, Granger dejó varias cartas. En ellas explicaba que había sido invitado por una nave extraterrestre para realizar un viaje de 42 meses por el espacio. No hablaba de secuestro ni de miedo. Escribía con calma, como quien se va de vacaciones largas. Prometía volver.
Ese mismo día, tomó su auto, un Datsun amarillo, cargó explosivos que él mismo había fabricado y se internó en una zona montañosa cercana. Días después, la policía encontró el coche destruido. Había señales claras de una explosión potente. Fragmentos del vehículo estaban esparcidos por el área. Pero había algo imposible de ignorar: no había cuerpo. Ningún resto humano. Ni huesos. Ni sangre. Nada.
Las autoridades concluyeron que Granger había muerto en la explosión, aunque admitieron que no pudieron recuperar restos. El caso se cerró como suicidio. Pero para su familia y quienes lo conocían, esa explicación nunca encajó. Granger no mostraba señales de depresión. Al contrario, estaba entusiasmado, concentrado, convencido de que algo extraordinario estaba a punto de ocurrir.
Con los años, el caso se volvió legendario. Investigadores independientes señalaron inconsistencias: la potencia de la explosión debería haber dejado restos óseos; el área fue revisada varias veces sin resultados; las cartas no tenían el tono de una despedida final. Y su nave, construida durante años, quedó intacta, como si hubiese sido abandonada de golpe.
¿Murió realmente en esa explosión? ¿Planeó una desaparición perfecta? ¿Sufría un delirio profundo? ¿O creyó tanto en el contacto que decidió seguirlo hasta el final? Hay quienes van más lejos y sostienen que Granger Taylor hizo exactamente lo que dijo: se fue.
Hasta hoy, no existe prueba definitiva de su muerte. No hay tumba. No hay restos. Solo cartas, una nave inmóvil y una pregunta que sigue incomodando a todos: ¿qué pasó realmente con Granger Taylor?
Tal vez fue un hombre adelantado a su tiempo. Tal vez alguien que se perdió en sus propias creencias. O tal vez, solo tal vez, fue uno de esos casos donde la realidad no encaja con ninguna explicación oficial.
Porque a veces, lo más inquietante no es lo que sabemos… sino lo que nunca pudimos comprobar
#Misterio #Ciencia #Curiosidades
James Harrison le tenía pánico a las agujas, pero enfrentó su mayor miedo para ser intervenido unas 1.173 veces, y la razón por la cual lo hizo, fue descubrir que por sus venas no corría sangre normal, sino una cura que salvaría vidas.
A los 14 años, una cirugía masiva de pulmón en la que recibió 13 litros de sangre ajena cambió su #biología para siempre. Su cuerpo comenzó a producir un anticuerpo extremadamente raro denominado el Anti-D.
Este anticuerpo era la única defensa conocida contra la "Enfermedad de Rhesus", una condición letal donde el sistema inmune de una madre embarazada ataca la sangre de su propio bebé en el útero. Durante años, miles de bebés no lograban nacer, o nacían con daño cerebral severo. A lo cual, la sangre de James era la solución biológica para devolver la esperanza.
Los médicos lo llamaron "El Hombre del Brazo de Oro". Durante más de 60 años, James se sentó cada dos semanas a donar plasma. Su sangre fue utilizada para crear cada lote de vacunas Anti-D producidas en #Australia durante décadas llegando a las 1.173 donaciones, lo que equivale a 2.4 millones de bebés salvados. Incluso su propia hija recibió la vacuna derivada de la sangre de su padre para poder tener a sus hijos sanos.
James se retiró obligatoriamente en 2018, al cumplir el límite de edad de 81 años con una frase: "Es una de mis habilidades, ser capaz de donar".
El pasado 17 de febrero de 2025, el mundo se despidió de él. James falleció pacíficamente a los 88 años mientras dormía. No hubo desfiles militares, pero su partida reveló su último acto de servicio.
Antes de irse del #mundo terrenal, James colaboró en un proyecto #científico llamado "James in a Jar" (James en un frasco). Permitió a los #investigadores estudiar su #ADN para intentar replicar artificialmente el anticuerpo en el laboratorio. Su objetivo era claro: asegurar que, el día que él faltara, la cura no muriera con él.
Venció el miedo, para dar vida.
Articulo de #Universo Sorprendente basado en la fuente: Australian Red Cross Lifeblood (Comunicado oficial de fallecimiento 2025), #CNN Health y Proyecto "James in a Jar".
CÓMO LA DESHIDRATACIÓN AFECTA LA FUNCIÓN CEREBRAL
La deshidratación, incluso en niveles leves, tiene un impacto directo sobre la función cerebral. El cerebro está compuesto en gran parte por agua y depende de un equilibrio hídrico preciso para mantener la transmisión neuronal, el flujo sanguíneo y la estabilidad química interna. Cuando el cuerpo pierde agua y no la repone adecuadamente, el cerebro es uno de los primeros órganos en resentirlo, alterando la concentración, la memoria y el estado de ánimo antes de que aparezcan otros síntomas físicos evidentes.
Una reducción mínima del 1–2 % del agua corporal es suficiente para afectar la actividad cerebral. La deshidratación disminuye el volumen plasmático y vuelve la sangre más viscosa, lo que reduce el flujo sanguíneo cerebral. Menos sangre significa menos oxígeno y nutrientes llegando a las neuronas, lo que se traduce en fatiga mental, dificultad para pensar con claridad y lentitud cognitiva. Además, la regulación de la temperatura cerebral se vuelve menos eficiente, aumentando la sensación de agotamiento.
A nivel neuronal, la falta de agua altera el equilibrio de electrolitos como sodio y potasio, esenciales para la generación de impulsos eléctricos. Este desequilibrio interfiere con la comunicación entre neuronas, afectando la atención, la memoria a corto plazo y la capacidad de procesamiento. Por eso, la deshidratación se asocia a niebla mental, errores frecuentes, dificultad para tomar decisiones y menor rendimiento intelectual.
La deshidratación también activa el sistema de estrés. Al detectar la pérdida de líquidos, el cuerpo libera vasopresina y cortisol para conservar agua, lo que puede aumentar la irritabilidad, la ansiedad y la sensación de tensión mental. Este estado de alerta reduce la eficiencia de la corteza prefrontal, afectando el autocontrol y la regulación emocional. Además, la falta de agua disminuye la eliminación de toxinas a través del sistema glinfático durante el descanso, dificultando la recuperación cerebral.
Incluso el estado de ánimo se ve afectado. Estudios han demostrado que la deshidratación leve aumenta la percepción de esfuerzo, el cansancio mental y los síntomas depresivos leves. El cerebro funciona mejor cuando su entorno interno es estable; la falta de agua rompe ese equilibrio y obliga a las neuronas a trabajar en condiciones subóptimas.
Mantener una hidratación adecuada es una de las formas más simples y efectivas de proteger la función cerebral. Beber agua de manera regular, especialmente durante actividad física, calor o jornadas prolongadas de concentración, mejora la atención, la memoria y la claridad mental. El cerebro no pide agua con sed intensa: primero la pide con dificultad para pensar.
Fuente: Journal of Nutrition; Neuroscience & Biobehavioral Reviews; European Journal of Clinical Nutrition.
Ayer vi un fragmento pero hoy pude ver casi toda la entrevista que le hicieron a Elian Gonzalez donde dice:
"En Cuba se han cometido muchos errores, el gobierno cubano puede reconocer que ha cometido MILLONES de errores, millones de errores que podemos decir graves pero esa no es la causa de la situación económica de Cuba. La verdadera causa es el bloqueo norteamericano".
Sin entrar en mucho tecnicismo para desmontar la justificación del bloqueo que es muy fácil de desmontar, me gustaría saber: Como se puede afirmar eso si cada año calculan los daños del bloqueo pero jamás se publican los daños producidos por el impacto de los errores? Como saber entonces cuanto costó el cordón de La Habana, o el intento de drenar la Ciénaga de Zapata o la zafra de los 10 millones, o las casi tres décadas sin producir azúcar por haber destruido los centrales, o la desatención del campo, o la destrucción de la masa ganadera, o la pérdida de las flotas pesquera y mercante debido a impagos?. O la decisión de invertir miles de millones en hoteles y no en generación de energía tal cual si los hoteles funcionaran con pilas triple A? Cuanto ha costado bajo fundamentos ideologicos la terquedad de no aperturar verdaderamente la economia cubana a lo externo y a lo interno, una economia desfasada respecto al mundo que imposibilita el comercio y las inversiones incluso de " países aliados" como Rusia, China, Vietnam. O cuanto han costado los años de paralización industrial debido al déficit de generación eléctrica? O cuanto han costado 66 años en los que siempre se han dado casos millonarios de corrupción? Cuanto cuesta la apatia laboral que produce el poco incentivo que representa el salario? O cuánto cuesta al pais hoy el éxodo de brazos y cerebros? O cuanto cuesta el no tener acceso a créditos comerciales por el feo historial de impagos enriquecido incluso con orgullo durante años? Imposible no recordar la campaña cubana de ..."la deuda externa es impagable" .
Me cuesta trabajo entender al diputado Elian cuando se refiere a millones de errores pero sin embargo sin fundamento económico alguno minimiza o más bien desestima su verdadero impacto para justificarlo todo con "el bloqueo" . Me cuesta trabajo creer que cuando era todavía un muchacho me llevaran a marchar bajo el sol tantas veces por este joven que hoy ya hombre cierra los ojos a la realidad para reproducir el discurso cantado que ha sido repetido ya por seis décadas! Es como si hoy nos pagara cerrando los ojos cada gota de sudor que derramamos en aquellas marchas malecón arriba y malecón abajo.
Propongo prohibir la palabra bloqueo como primer paso para reconocer que la responsabilidad mayoritaria de la situación económica de Cuba está dentro de Cuba porque la responsabilidad mayoritaria de ello gira entorno a incapacidad y errores domésticos y reconocer además que 66 años tendrían que haber bastado para superar cualquier dificultad. Vietnam por solo poner un ejemplo "socialista" salió de una guerra hace casi 50 años, una guerra en la que quedó devastada. Luego se mantuvo bajo sanciones norteamericanas y de otras potencias por décadas y sin embargo hoy progresa y no ve pasar la vida de millones entre hambre, escasez, enfermedades y apagones.